itm medellín

https://www.google.es/maps/place/ITM+Fraternidad/@6.2446337,-75.55057,470m/data=!3m1!1e3!4m2!3m1!1s0x8e4428608c3c37b3:0x5b74d006bb9c6df2

martes, 23 de septiembre de 2014

itm medellin

Disfrutar de las pequeñas cosas de la vida

“La felicidad no está en tener lo que se desea si no en disfrutar de lo que se tiene” El día a día que vivimos, las prisas, las obligaciones y responsabilidades hacen que nos metamos en una vorágine sin dejar apenas tiempo para disfrutar y apreciar los detalles y las pequeñas cosas que nos pasan. Los seres humanos tenemos una enorme facilidad para complicarnos la vida, hacer difícil lo sencillo y complicar nuestras relaciones con otros. SI NO HAY SOLUCIÓN, PARA QUÉ TE VAS A PREOCUPAR? Es verdad que en muchas ocasiones la vida no es fácil y esto forma parte también del aprendizaje y del camino de crecimiento personal que cada uno de nosotros debe de hacer. Muchas veces, nos encontramos ante situaciones difíciles ante las que no podemos hacer nada y sin embargo nos esforzamos en darles vuelta y vuelta, en lugar de aceptar que las cosas son como son. Hay un proverbio chino que dice: ”Si tienes un problema y no tiene solución, ¿para qué te preocupas?; y si tiene solución, ¿para qué te preocupas?” Si aplicásemos más veces esta regla entonces con toda seguridad viviríamos más tranquilos y haríamos las cosas más sencillas. También existen una gran cantidad de cosas de las que podemos prescindir y que podemos simplificar. Lo simple puede abarcar todas las facetas de nuestra vida: las cosas materiales, las relaciones con otros y también con nosotros mismos. VIVE EL MOMENTO. Esto no significa que no pienses en el futuro o no te preocupes de las consecuencias que tus actos puedan tener. Vivir el momento es tomar la actitud de un niño, para quien el momento presente es toda su realidad. En el mundo de los niños, las cosas son más sencillas y las cosas pequeñas tienen un gran valor. Se trata de intentar ver el mundo con esos ojos y practicar la conciencia plena en cada cosa que hacemos, centrándonos en el momento presente y disfrutándolo haciendo práctica de la sencillez que no implica la simpleza.

QUE HERMOSO ES ESTAR VIVO

Que hermoso es estar vivos, intensamente vivos y disfrutarlo todo desde la entraña misma de la vida. Aspirar por ejemplo con hondura el aroma del pan recien horneado y sentirnos sembrados de trigales, de buena levadura, de manos amorosas que le dieron un sabor celestial con su dulzura. Gozar con el saludo del vecino, con la risa infantil que pedalea sobre el viejo triciclo, con el vuelo armonioso de las aves, con la verde canción que canta el grillo o con la lluvia mansa cuando pinta con sus pecas de hielo los cristales. Hay demasiada muerte a nuestro lado y para derrotarla hay que seguir viviendo, gozando la palmada del sol cada mañana, y su abrazo fraterno y compañero,el viento redondeando las naranjas, el olor de churros dominguero y el ballet de palomas en los parques bajo el canto pregon de los venteros. Disfrutar de los besos, de la música, de nuestros pasos sobre el pavimento, de poder abrazar un amigo, de gritar un te quiero, de un libro viejo y un café caliente en las noches de invierno, y de esa fuerza inmensa de que está hecha el alma que nos ayuda a derrotar por siempre el sufrimiento. Hay que gozarlo todo, no importa cuantos años habiten nuestros huesos. Si son pocos, gocemos de la limpia tersura que adorna nuestro cuerpo, descubramos el mundo a cada paso desde la hormiga humilde hasta el lucero y saquemos de adentro la alegria para estrenarla a diario como un vestido nuevo. Hay que seguir gozando de la vida aunque ese escultor llamado tiempo haya tallado en nuestro rostro arrugas o haya encorvado un poco nuestro cuerpo. Hora es de cosechar amaneceres, de disfrutar silencios, de asombrarnos de nuevo con el mundo, de mirarnos por dentro y sabernos preñados de alegria, sin miedo a soledades ni a recuerdos. Hay que vivir la vida a cada instante con un gozo infinito, con agradecimiento, y cual si fuera una cometa enamorada de algun pedazo azul de firmamento, soltarle su cordel para que vuele desposada por siempre con el viento, hasta encontrar un Dios para contarle, con palabras redondas de contento que fue maravilloso haber vivido con honradez, pasión y sentimiento